El tío de Arthur acaba de fallecer y para tu desgracia no te ha dejado nada en su testamento. La mención a un tesoro despierta el interés de Jack, la parte mala es que sólo dos personas tienen la potestad de acceder a él, y desde luego tú no eres uno de los afortunados. Nada de eso nos detendrá, queremos el maldito tesoro como sea, incluyendo pasar por sesiones espirituales o colaborar con un reacio compañero fantasmal.